Nos hacemos eco en este post del clarificador reportaje que la periodista Ana Martín Parra ha elaborado para rtve sobre las cooperativas eléctricas. El articulo hace un repaso a la historia de las cooperativas eléctricas, incidiendo en sus particularidades y la alternativa que suponen frente al monopolio de las grandes compañías eléctricas.

Algunos de los contenidos del reportaje, que os animamos a leer por su interés.

.- Los consumidores se convierten en “dueños de su propia empresa eléctrica”.

.- Todas las decisiones, también las tarifas anuales, son votadas en asamblea por los cooperativistas.

.- Garantizan que el 100% de la electricidad que comercializan es verde

.- La treintena de cooperativas que existen en España -entre las centenarias y las de nuevo cuño- difícilmente suman el 1% de los contratos.

.- Nacen como una forma de recuperar autonomía en el ámbito energético (…) Son una respuesta social a los abusos de las compañías eléctricas tradicionales.

.- Los consumidores y usuarios se convierten en “auténticos protagonistas de su gestión energética pasando de ser números de contrato a ser personas que se autogestionan democráticamente sus suministros.

.- Su fin no es vender kilovatios hora, sino proveer de un servicio de calidad y ético.

.- El objetivo a largo plazo de todas ellas es producir el 100% de la energía que necesitan sus cooperativistas, pero es una meta aún lejana. El grueso lo adquieren, como las comercializadoras en manos de empresas privadas, en el mercado mayorista

.- “Si todos reclamamos energías renovables y actuamos en consecuencia, a los políticos primero, y a las compañías eléctricas después, no les va a quedar otro remedio”,

.- Por volumen “todavía no puede decirse que contribuyen a este cambio de modelo, sí que lo hacen a nivel social, formando opinión y siendo ejemplo para las administraciones locales de cómo se puede hacer esta transición apoyándose en la ciudadanía”.

.- Las cooperativas ahora son minoritarias, pero hay potencial para seguir creciendo porque hay una “masa crítica coherente inclinada al ecologismo” en la sociedad y pone como ejemplo lo que pasó con las telecomunicaciones. Hace unos años era impensable cambiarse de compañía, pero se acabó “rompiendo el molde”.