“Desenchufa la energía nuclear”

El pasado 11 de marzo de 2016 se cumplió el quinto aniversario de la catástrofe nuclear de Fukushima (Japón). La tragedia continúa con la fuga de miles de toneladas de agua radiactiva en el Océano Pacífico. La radiación de Fukushima continuará produciendo mutaciones y matando a los organismos vivos durante miles de años. Como protesta y para recordar a las víctimas de Fukushima queremos boicotear a la energía nuclear. Y os pedimos que os unáis.

¿Cuánto cuesta “de verdad” la energía nuclear?

¿Cuántas veces hemos oído decir que la energía nuclear es más barata? Esta afirmación no es cierta. La energía nuclear es más rentable para las compañías que la venden en el mercado eléctrico, pero no más barata. ¿Y por qué es más rentable? Pues porque el grueso de los gastos que conlleva la nuclear se repercuten entre toda la ciudadanía, es decir, los pagamos entre todos y todas, mientras las ganancias van a unos pocos bolsillos.

¿Y cuáles son esos gastos? Primeramente, la gestión de los residuos. Mientras la central nuclear se encuentra en funcionamiento, los residuos se almacenan temporalmente en las instalaciones de la propia central, es decir, se hace cargo de ellos la empresa que los genera. Cuando una central ha sido cerrada, lo normal es dejarla en custodia a la compañía por la que ha sido explotada durante un cierto período de tiempo para que disminuya su radiación y sea más seguro su desmantelamiento, pero es a partir de ese momento y durante el resto de su vida “contaminante” (que dependiendo del tipo de combustible que se haya utilizado, puede ser entre 2.500 y 25.000 años) que los residuos nucleares son gestionados por ENRESA, empresa pública, es decir, que pagamos todos.

También debemos recordar que, en España, la construcción de las centrales nucleares, propiedad de compañías privadas, se llevó a cabo con dinero público o bien mediante subvenciones, y las inversiones realizadas por estas compañías ya han sido sobradamente amortizadas.

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