Desde ANONIMUS apoyamos a EnergÉtica

Primero fue esta reciente fotografía, donde conocidos fundadores de EnergÉtica celebran la subida al temible pico Mencilla, en Burgos, la que provoco ríos de tinta acusándonos de lograr la hazaña auspiciados por el alcohol y de poco “patriotas” al ser el espumoso procedente de cavas de tierras lejanas. Algún malpensado llego incluso a sugerir que lo que allí se veía era harina y no nieve esparcida hábilmente para la instantánea. La leyenda negra continua si maliciosamente miramos la fotografía y observamos el reguero de desperdicios dejados en la cumbre, que deja como un juego de niños el que se produce cada año en la subida al Himalaya. Incluso la chapela que alguno portaba dio de si para barruntar a alguna prensa reaccionaria si no eran gente de las Vascongadas que habían subido allí para dejar su huella al no poder ollar las temibles campas de Urbia.

Los que allí subieron juran que esas botellas y vasos ya estaban allí cuando llegaron y que en la subida se cruzaron con un nutrido grupo de frailes (No sabrían decir su nacionalidad porque hablaban “raro” pero que al suponer que en la cumbre no habría cerveza se consolaron con otro espumoso) que hacían el itinerario inverso en condiciones etílicas poco aconsejables en el peligroso descenso.

Para rematar, esta mañana nos desayunamos con la noticia de que vándalos armados de cubos y brochas habían dejado una macro pintada en el mas famoso mural “grafitero” de la ciudad de Valladolid, el famoso edifico Duque de Lerma, un símbolo que pudiera parecerse al que nuestra cooperativa viene usando desde su creación: Un abanico tocado por el rayo de la energía renovable. No tenemos más que hacer que pasarnos la noche yendo por ahí pintando las casas de la gente decente de nuestra ciudad. Que culpa tenemos de que nuestros miles de seguidores, hartos de tanta fealdad, decoren el Duque de Lerma, a falta de otra pintada más famosa del OTAN NO, que dignifique de nuevo el horroroso edificio fruto de la especulación, han declarado miembros de su Consejo Rector.

Esta mañana el Consejo Rector de EnergÉtica se ha reunido de urgencia (Intentábamos quedar discretamente en el Socialista, Calle Zúñiga, para comernos mientras unos cacahuetes, pero resulta que hacia rato que lo habían sustituido por un local moderno, así que el conclave se ha desarrollado entre la chocolatería y el Peni) y ha decidido hacer caso omiso y seguir dedicándonos a lo nuestro: Fiestas en la playa, quedadas en el Manjarres, mientras la oleada de cooperativistas sube y sube como la espuma helada de una cerveza veraniega.

Ya solo nos falta por ver que ponen una pancarta colgando de alguno de los arcos del acueducto de Segovia criticando a alguna gran empresa eléctrica amiga (Que tanto hacen gratuitamente por facilitarnos la vida) firmada por EnergÉtica o en los bajos de la catedral de Salamanca, junto al astronauta, alguna frase alegórica del papel que juegan las cooperativas eléctricas para luchas contra el cambio climático, junto a nuestro logo.

También el Periódico de la Energía se hacia eco de un notición (Esta vez al menos no ha sido EnergÉtica el objetivo de la amenaza sino los trabajadores del equipo de investigadores de la NASA, o algo asinnnn) que podría habernos dejado sin trabajo de explicación de los certificados verdes, con lo que nos gusta esa parte aclaratoria. Afortunadamente la cosa ha quedado en un 28 de diciembre “inocentero” y hemos vuelto respirar aliviados/as.

No nos van a amedrentar y vamos a continuar nuestro trabajo a pesar de la campaña de acoso y derribo desatada contra EnergÉtica.

2018 será nuestro año, y el 19, 20, … también, por supuesto.

¡¡FELIZ DIA DE LOS INOCENTES!!