Hace unos días decíamos en este mismo blog que seguíamos creciendo gracias a las personas que se suman a nuestra cooperativa y nos echan una mano. Pues bien, también crecemos gracias a aquellas personas que reflexionan y nos dan pistas para seguir aprendiendo y conociendo mejor la compleja e injusta estructura del sector eléctrico. Os recomendamos para ello la lectura del ultimo articulo que nuestro compañero Iñigo Capellán acaba de publicar en la web del Grupo de Energía, Economía y Dinámica de Sistemas de la Universidad de Valladolid: “Central nuclear de Garoña y minería de uranio en Retortillo: dos caras de la misma moneda”:

Os adelantamos algunas de las interesantes aportaciones que recapitula el autor:

La energía nuclear y la minería de uranio asociada implican altos niveles de impacto medioambiental, gran injerencia de las grandes empresas privadas en la regulación energética, no proporcionan mayor empleo que las energías renovables, son innecesarias en el actual contexto de sobrecapacidad y no son sostenibles, bloqueando de facto la transición hacia fuentes renovables y distribuidas. Se podrían dar más razones, como por ejemplo su relación con la industria armamentística, pero parece claro que existen grandes motivos para oponerse tanto a la energía nuclear como a la minería de uranio en nuestro territorio. No tan sólo en “nuestro patio trasero”, sino en todo el mundo. Pero hay que empezar por nuestro patio trasero.

Desde EnergÉtica apostamos por las fuentes de energía renovable y ni la energía nuclear ni las industrias del uranio, que la acompañan, están entre ellas. Artículos como el de Iñigo Capellán nos dan más razones y argumentos para tener la certeza de que un proyecto como el de EnergÉtica, y el resto de cooperativas hermanas que han surgido, en distintos niveles de crecimiento e implantación, son imprescindibles para construir alternativas a las energías fósiles y nucleares. Y si alguien todavía tiene dudas que piense en lo que paso en Fukushima el 11 de marzo de 2011, aniversario del accidente nuclear.

Afortunadamente hay una cada vez mayor conciencia y oposición social a estas energías y sus impactos ambientales, como las recientes movilizaciones en Retortillo, Salamanca, donde el pasado fin de semana y a pesar del día desapacible centenares de personas de diversa procedencia participaron en una lúdica “bellotada” para intentar parar este despropósito que se va a cargar una comarca y cerca de 100 puestos de trabajo del Balneario de Retortillo (la mayoría por cierto de mujeres ¿qué hubiera pasado si lo que se fueran a cargar fuera una fábrica de coches llena de hombres?) . La manifestación partió de Retortillo hasta las instalaciones de Berkeley donde se leyó un manifiesto y se hizo una divertida performance. Los manifestantes pudieron comprobar de primera mano los destrozos que ya han comenzado en una de las fincas afectadas: decenas de encinas centenarias arrancadas…desolador.

 

Video en El diario.es anunciando las obras de la mina

Cartel de la “bellotada” antinuclear.

                                                                                      Fotografía de Victorino García Calderón para eldiario.es

La Fiscalía investiga la mina de uranio de Salamanca por delito medioambiental (eldiario.es)

STOP a la Mina de Uranio, Colectivos de Acción Solidaria, CAS