Hace algunas semanas publicábamos la noticia “Más allá del carbón”, informe publicado en 2016 por Greenpeace  (“Más allá del carbón, alternativas sostenibles para el futuro de las cuencas mineras”) para facilitar información y lectura sobre temas que creemos pueden ser del interés de aquellas personas preocupadas por las energías renovables. Aprovechando que “el Pisuerga pasa por Valladolid” y que en esta ciudad se desarrollo el pasado mes de septiembre Expobiomasa 2017la feria de profesionales del sector de los aprovechamientos energéticos de la biomasa, nos hacemos eco del documental:  ‘Una cuestión candente. Las caras ocultas de la biomasa y otros biocombustibles’, que Ecologistas en Acción proyectó como primicia en dicha ciudad, con un rico debate posterior.

Para Ecologistas en Acción el aprovechamiento energético de biomasas debe formar parte de la transición hacia economías bajas en carbono, pero no de cualquier manera ni para cualquier fracción de biomasa. Es imprescindible garantizar la sostenibilidad en su obtención y perseguir la mayor eficiencia posible en el uso de los recursos. Lamentablemente, para la organización ecologista ninguno de estos aspectos están garantizados en la actualidad por el marco normativo, ni ocupan el lugar que deberían en el debate público, incluyendo foros como Expobiomasa.

El documental ilustra cinco casos reales en Estados europeos en los que el aprovechamiento energético de biomasas forestales y agrícolas, impulsados por las políticas de la UE de energía y clima, están provocando importantes problemas de deforestación y erosión, destrucción de hábitats y pérdida de biodiversidad, acaparamiento de tierras en manos de grandes empresas e inversores, o un incremento en las importaciones alimentarias. Los casos descritos en el documental tratan sobre aprovechamientos de biomasa forestal en Italia y Rusia, y de biomasas agrícolas en Rumanía (colza para agrodiesel), Alemania e Italia (cultivos y residuos para biogás). 

La organización ecologista considera imprescindible fomentar el debate sobre cuándo los usos energéticos de la biomasa son sostenibles y deben priorizarse frente a otros usos; vinculando las políticas públicas de fomento de la bioenergía a dichas situaciones, y estableciendo criterios de sostenibilidad obligatorios y objetivos compatibles con su cumplimiento. No obstante, el sector y sus organizaciones profesionales siguen evitando dicho debate, ignorando situaciones como las que ilustra el documental anunciado. A modo de ejemplo, el CIRCE (Centro de Investigación de Recursos y Consumos Energéticos) organiza dentro de Expobiomasa 2017 un taller dirigido a fomentar el uso energético de podas y arranques agrícolas. En su presentación se equipara la quema al aire libre de dichas biomasas a su trituración y enterramiento, obviando los amplios beneficios agronómicos y ambientales que puede tener esta última práctica en suelos en pendiente y con bajos niveles de materia orgánica, situación alarmante que se da en millones de hectáreas de cultivos leñosos en la península.

En Castilla y León la biomasa tiene una presencia importante: fábricas de pellets y briquetas, combustible en diferentes industrias, centrales eléctricas, proyectos de calefacción de distrito y una cierta expansión de calderas domésticas. Estos usos están acompañados de los aprovechamientos forestales en muchas comarcas rurales de la comunidad, y de ciertas expectativas generadas con diversos cultivos energéticos.


Para Ecologistas en Acción, el fomento de únicamente aquellas formas sostenibles de bioenergía junto a la reducción en nuestros consumos energéticos serán herramientas eficaces de lucha contra el cambio climático y dinamización del medio rural. Y con este propósito, organizó la proyección y coloquio mencionados en el contexto de Expobiomasa 2017.