El verano lo dedicamos a formarnos, buscar alternativas y estudiar la que podría ser la forma de nuestro modelo de negocio. Para ello, poder charlar y conocer la experiencia de otras cooperativas como la cántabra Solabria (https://www.facebook.com/solabria) nos fue muy clarificador. A la vuelta de las vacaciones tocaba ya de una vez tomar decisiones firmes y queríamos hacerlo en la mayor compañía posible. Para ello convocamos una asamblea abierta el 30 de septiembre en la que presentamos lo aprendido durante el estío y tendríamos que salir con una decisión firme y compartida: ¿nos atrevemos o no a poner en marcha una cooperativa energética para abastecernos de electricidad?

Nos sorprendió encontrarnos unas sesenta personas, en una sala que se nos quedó pequeña, compartiendo inquietudes, reflexionando colectivamente sobre el papel de la sociedad en el funcionamiento del mercado eléctrico, poniendo sobre la mesa nuestras dudas… y dando forma, casi sin saberlo, al modelo empresarial de nuestra futura cooperativa. Porque sí, ese día decidimos por un consenso abrumador que en efecto, apostábamos por crear y responsabilizarnos de nuestra propia comercializadora eléctrica. Ese día, EnergÉtica dió un paso de gigante y lo dió con una sonrisa de oreja a oreja en el rostro de cada uno de sus futuros cooperativistas.

Que no te estafen con la luz